Recuerdo la angustia que me provocaba no poder cantar canciones en inglés cuando era una niña. A los ocho años llenaba cuadernos con letras de canciones "como se pronunciaban", por lo necesario que resultaba para mí imitar lo que la banda o cantante estaba diciendo. Imitar, no entender. Sentir, no conocer. Así comencé a garabatear shilovsyus y lovmidús. Un deseo profundo por ser parte de la música que me gustaba, por conjugarme con ella, me orilló a buscar alternativas a la comprensión y el dominio de un lenguaje: más allá de eso, logré tener lo que en ese entonces no conocía como experiencia estética, sino como sensaciones incomprensibles en la piel y el alma.La sensación volvió hace unos años cuando escuché por primera vez una canción de Sigur Rós. Recuerdo las circunstancias perfectamente, pero eso a nadie le importa. Baste decir que la infantil angustia regresó: no comprendía una palabra... Y sin embargo, ¿por qué su música se sentía tan cercana, tan familiar, tan propia?...Sucede intuitivamente: buscamos significados y sentidos. ...Rastreamos desesperadamente una razón por la que los hechos son como son y no de otra manera. Pasamos horas y días justificándonos frente al mundo, afirmando que lo que ha pasado necesariamente tiene sentido. Pero de vez en cuando, de forma deliciosamente esporádica, sucede algo que nos arranca del torrente de la razón y nos entrega a un placer genuino; uno en el que no nos preocupamos por el significado de lo que sucede alrededor, ni por su relevancia racional. De vez en cuando y de manera deliciosamente esporádica, conocemos a una banda como Sigur Rós.
Siendo estos los intérpretes de uno de mis albunes favoritos(altamente recomendado)La entrega de Sigur Rós es un desafío a todo lo establecido para cuando salió. Carente el álbum de título, carentes de título las canciones, resulta difícil referirse a él: '( )'. La propuesta no deja de ser impresionante y no solo para mí: la gente debe completar la obra, el que escucha es parte del proceso creativo. El booklet o cancionero incluido en el disco consta de hojas totalmente en blanco, que según los propios integrantes del grupo, pueden ser llenadas de dibujos, letras; ( ) no es una obra acabada. Así, la banda puso al alcance de los que reciben su arte la posibilidad de formar parte del proceso creativo. Pero el experimento no se queda ahí: no hay un lenguaje definido utilizado en el disco. Muchos dicen y he escuchado que la banda creó el suyo propio, pero lo cierto es que el disco está lleno de balbuceos y sonidos vocales que funcionan como un instrumento más, dicho "lenguaje" recibió el nombre de volenska (o hopelandic) porque la primera canción en la que Jón Þór lo ocupó, años atrás, fue Von.Hata los tacharon de pretenciosos; quizá esto se deba a una mala lectura de lo que el disco realmente representa. ( ) es la posibilidad del regreso a la inocencia primitiva del ser humano, leyéndose esta afirmación como la capacidad de comunicarse por medio de balbuceos y expresiones aparentemente sin sentido; poseer la sabiduría de un niño. La portada del disco es la representación de esta libertad: un par de paréntesis entre los cuales puedes escribir cualquier cosa,lo que quieras. No hay nada definido, no hay nada establecido, pasen al mundo del juego de recreación continua, aqui vienen los recuerdos..8 años.
Y muy probablemente seamos incapaces de hablar o entender islandés o hopelandic; pero cuando se está frente a lo que va más allá de las palabras, los significados y lo sentidos, el lenguaje verbal es lo que menos importa. La música que te vuelve uno solo con el mundo flota al alcance de todos los que estén dispuestos a adoptarla como propia y convertirla en su patria y su lugar de origen...Más nada importa.